El jueves día 26 de octubre los alumnos de 3º y 4º de primaria realizaron una visita al Parque de Bomberos de Vigo donde disfrutaron de una maravillosa experiencia de acercarse a los grandes expertos en el fuego.

Durante ese tiempo los alumnos se convirtieron en auténticos bomberos: utilizaron las mangueras que usa un camión de extinción, visitaron su gimnasio y vieron cómo son las famosas cucañas por las que descienden los bomberos. Hubo momentos de verdadera tensión cuando se lanzó el mismísimo Nicolás Díaz, profesor encargado de cuarto de primaria. Al ver que el asunto no parecía muy complicado, todos querían tirarse por las cucañas. «Fue lo mejor porque es muy divertido», nos comenta Guillermo Avilés, del curso de tercero. Algo que corrobora Juan Muñiz, alumno de cuarto, quien nos aseguró que «siempre que puedo, me lanzo por barandillas y así, por lo que no tuve ningún miedo».

Para otros, sin embargo, lo que más les gustó fueron las prácticas con agua real. «Lo que más me gustó fue rociar agua con la manguera, porque soy muy lanzado y me gusta la acción», reconoce Mateo Olivera, de cuarto. La pena es que la visita solo duró cuatro horas, tal y como declaran muchos de los asistentes y, por ellos, aún seguirían de prácticas en el Parque.

Con los héroes de Vigo

La mañana de visita también supuso conocer lo que es la verdadera actividad diaria del Parque. Al inicio de la visita regresó un equipo de hacer una intervención en la ciudad y durante la mañana tuvo que salir otro para atender otra emergencia, esta vez un pequeño incendio forestal.

No se nos escapaba la imagen del heroico trabajo que tuvieron que realizar estos especialistas en las trágicas horas de los incendios que asolaron recientemente a nuestra ciudad. Fueron momentos de una lucha sin descanso y de una entrega sin límites hasta la extenuación. Por eso mismo, todos los alumnos de la visita disfrutaron más con las actividades, porque no todos los días se puede vivir y conocer mejor la vida de estos héroes.

Por supuesto, al regreso de la visita, todos querían alistarse al Parque de la ciudad para ser bomberos profesionales.